
Conductores cuestionan la prioridad de las inversiones mientras persisten denuncias por robos y asaltos en uno de los principales corredores carreteros de la Sierra Nororiental.
Teziutlán, Puebla. La reciente instalación de medidas de seguridad y reforzamiento físico en diversas casetas de cobro para evitar la evasión del pago de peaje ha generado cuestionamientos entre usuarios de la autopista Virreyes-Teziutlán, quienes consideran que la misma contundencia debería aplicarse para combatir los asaltos y hechos delictivos que se registran en esta vía de comunicación.
A través de redes sociales y grupos de transportistas, automovilistas y empresarios de la región han expresado su preocupación por la frecuencia con que se reportan robos a vehículos particulares, transporte de carga y unidades de pasajeros, especialmente durante horarios nocturnos y en tramos considerados de mayor riesgo.
La inconformidad surge luego de que se difundieran imágenes de las nuevas medidas implementadas en casetas para impedir el paso irregular de vehículos y reducir las pérdidas económicas derivadas de la evasión del peaje.
Una demanda recurrente: seguridad para quienes transitan
Para numerosos usuarios, el problema no radica en la modernización o protección de la infraestructura de cobro, sino en la percepción de que la seguridad de quienes utilizan la autopista no recibe la misma atención.
Conductores consultados por CHIHUE señalaron que, mientras existen inversiones visibles para proteger los ingresos de la concesión, continúan siendo insuficientes los operativos permanentes de vigilancia, la presencia policial y los sistemas de monitoreo orientados a prevenir delitos.
“La pregunta que muchos nos hacemos es por qué sí hay recursos para blindar las casetas, pero seguimos transitando con incertidumbre en algunos tramos de la autopista”, comentó un transportista que utiliza la vía de manera frecuente para trasladar mercancías entre Puebla, Veracruz y la región serrana.
Una vía estratégica para la economía regional
La autopista Virreyes-Teziutlán constituye una de las principales rutas de conexión entre la Sierra Nororiental de Puebla y otras regiones del país. Por ella circulan diariamente trabajadores, estudiantes, comerciantes, productores agrícolas, turistas y empresas de transporte.
Por ello, especialistas en desarrollo regional señalan que la seguridad carretera no solo representa un asunto de protección ciudadana, sino también un factor clave para la competitividad económica y la atracción de inversiones.
La persistencia de incidentes delictivos puede generar costos adicionales para empresas y usuarios, además de afectar la percepción de seguridad en una región que busca fortalecer su actividad comercial y turística.
Más vigilancia, una exigencia ciudadana
Entre las propuestas planteadas por usuarios destacan el incremento de patrullajes, la instalación de más cámaras de videovigilancia, sistemas de monitoreo en tiempo real, botones de auxilio, iluminación en puntos críticos y una mayor coordinación entre autoridades estatales, federales y concesionarios.
La exigencia central, coinciden los ciudadanos, es que la protección del patrimonio de las empresas concesionarias vaya acompañada de acciones igualmente firmes para proteger la integridad y el patrimonio de quienes utilizan diariamente la autopista.
El debate continúa
La discusión ha puesto sobre la mesa una pregunta que cada vez aparece con mayor frecuencia entre los usuarios de la carretera: ¿por qué las medidas para evitar pérdidas económicas derivadas de la evasión de peaje parecen avanzar más rápido que las estrategias para combatir la delincuencia?
Mientras las casetas refuerzan sus sistemas de control, conductores y transportistas esperan que la seguridad de las personas ocupe también un lugar prioritario dentro de la agenda de quienes administran y vigilan una de las vías más importantes de la región.
